Mireia Augé: «Iniciamos el proyecto «Las buenas maneras» porque como maestras y madres nos faltaban herramientas para poder trabajarlas»

Mireia Augé: «Iniciamos el proyecto «Las buenas maneras» porque como maestras y madres nos faltaban herramientas para poder trabajarlas»

Lidia Oliveras y Mireia Augé son maestras en un centro de educación infantil en Girona. Un buen día decidieron que, visto que les faltaban recursos para trabajar con los más pequeños las formas de cortesía, debían crear los suyos. Así nació la colección «Las buenas maneras» (“Les bones maneres” es la versión en catalán), las historias de Berta y Martí; Lucía y Valentín, en la versión castellana. Enseñar buenos modales a los niños es un trabajo de constancia… Lidia Oliveras: Es muy importante que padres y maestros tengamos presente que el camino para enseñar las buenas maneras no es rápido ni fácil. Una buena educación en modales pide tiempo, paciencia, constancia, firmeza y mucho amor. ¿Podríais dar algunos consejos en el proceso de enseñanza de las buenas maneras? Lidia: Creemos que es necesario predicar con el ejemplo. Como padres y maestros debemos poner en práctica lo que se predica. A los adultos nos conviene examinar nuestras propias maneras… ¡y preguntarnos si son las adecuadas! Hay que ser realista con lo que se espera del comportamiento del niño/a, adecuado siempre a su edad. Sobre todo, debemos evitar aquello de «pobrecito, es muy pequeño todavía… ya tendrá tiempo para ser bien educado» (mientras le reímos sus gracias poco correctas o alguna de sus groserías). La buena educación se debe promover. La mejor manera de hacerlo es reforzándolo en positivo, o sea, elogiando y felicitando al niño cada vez que demuestre buenas maneras. A veces basta con una mirada cómplice, una sonrisa, o una señal de «fantástico» con el dedo … ¡eso les encanta! Debemos ser también muy constantes en el uso...